Amazonas te ofrece grandes maravillas por recorrer y descubrir:
la Fortaleza de Kuélap, la Catarata de Gocta, los Sarcófagos de Karajía y el sitio arqueológico de Macro

Kuelap
Kuélap, o Cuélap, es un importante sitio arqueológico preinca ubicado en los Andes nororientales de Perú. Se encuentra en la Provincia de Luya. Además, fue construido por la cultura Chachapoyas.
Forma un conjunto arquitectónico de piedra de grandes dimensiones, con una condición monumental. Su gran plataforma artificial está orientada de sur a norte. Esta plataforma se asienta, además, sobre la cresta de roca calcárea. Se ubica en la cima del Cerro Barreta (a 3000 m s.n.m.). Por otro lado, la plataforma se extiende a lo largo de casi 600 metros. Su perímetro es una muralla que, en algunos puntos, alcanza 19 metros de altura.
Se estima que la construcción de Kuélap inició hacia el siglo XI. Esto coincide con el periodo de florecimiento de la cultura Chachapoyas. La ocupación del sitio, por su parte, culminó hacia mediados del siglo XVI. Sus colosales murallas y su compleja arquitectura interior son evidencia de su función como un conjunto poblacional bien organizado. De hecho, incluye recintos administrativos y religiosos, además de espacios ceremoniales y de residencia permanente.
Catarata de gocta
La catarata Gocta, conocida localmente como La Chorrera, es un salto de agua en el noreste del Perú. Se encuentra cerca de los caseríos peruanos de San Pablo, Cocachimba y La Coca, en el distrito de Valera. Esta zona pertenece a la provincia de Bongará, en el departamento de Amazonas.
Historia
En marzo de 2006, un grupo de exploradores liderado por el alemán Stefan Ziemendorff midió la cascada. Así, descubrieron que su altura total es de 771 m (en dos etapas). Esta medición la ubica en el puesto N.º 17 de la lista mundial de cascadas. Además, la convierte en la tercera catarata más alta del Perú. En primer lugar se encuentran las Cataratas las Tres Hermanas (914 m), en Junín. En segundo lugar está la catarata Yumbilla (895.4 m), en Amazonas.
Leyendas
Existen varias leyendas acerca de esta catarata. Una de ellas habla de la maldición de una bella sirena de pelo rubio. Junto a una serpiente gigante, custodia una vasija de oro. En otra versión, esta sirena acosaba a los hombres. Los encantaba con su belleza y luego los arrastraba hacia las profundidades. Además, existe una leyenda sobre el lugareño Juan Mendoza, quien desapareció encantado por las rocas detrás de la catarata.


karajía
Los Sarcófagos de Karajía, o Carajía, son un conjunto de sarcófagos con forma humana, de hasta 2,50 m de alto. Siguen la tradición funeraria de los chachapoyas en Perú. Fueron encontrados en 1985, en el barranco de Karajía, distrito de Luya, Departamento de Amazonas. El hallazgo lo hizo el arqueólogo peruano Federico Kauffmann Doig, gracias a las referencias de Carlos Torres Mas.
Indicios
La costumbre de los chachapoyas de usar sarcófagos con forma humana para enterrar a sus muertos es antigua. Fue mencionada por primera vez en el Mercurio Peruano, en 1791. Esto llamó la atención de Louis Langlois en 1939, y después de los arqueólogos Henry y Paule Reichlen en 1950. Sin embargo, esta práctica funeraria recibió poca atención de los estudiosos tras ellos. Finalmente, en 1985, una expedición de Federico Kauffmann Doig localizó en Karajía el grupo de sarcófagos más importante conocido. Este conjunto permanecía intacto hasta entonces.
Macro
A 1850 msnm, en la margen derecha del río Utcubamba, se ubica el sitio arqueológico Macro. Este es uno de los pocos asentamientos encontrados al fondo del valle. Los sitios de la tradición cultural Chachapoya, en cambio, suelen ubicarse en las partes altas, sobre los 2500 msnm.
El ecosistema de esta zona se caracteriza por la presencia de un bosque espinoso y de matorral. También hay tillandsias y bromelias, junto con una notoria presencia de líquenes y musgo. Esta vegetación rodea el sitio y en parte cubre su arquitectura. El asentamiento prehispánico, perteneciente a la cultura Chachapoya, floreció durante el Intermedio Tardío (1100–1470 d.C.). Tiene, además, aproximadamente una hectárea de extensión.
El lugar está asentado sobre la pendiente sudoeste de un espolón abrupto. Allí se presentan terrazas y plataformas de diferentes alturas, que evidencian vestigios de antiguas estructuras de planta circular. Los basamentos miden aproximadamente 3 metros de alto. Están tan bien conservados que se pueden apreciar, a modo de plataformas superpuestas, desde el otro lado del río. Además, expresan una mampostería regular, con bloques de piedra caliza finamente canteada colocados en hiladas horizontales. En algunos casos, se observa basamentos con decoración de frisos de piedra laja en la forma de rombos y zigzag. Asimismo, el material utilizado para la edificación fue la piedra caliza finamente canteada unida con argamasa de barro. Por último, el sitio arqueológico Macro se ubica frente al sitio arqueológico Silic, separados por el caudaloso río Utcubamba. Así, desde Silic se aprecia Macro, y viceversa.

